Marina estaba arreglando el patio al atardecer cuando sintió algo tocar levemente su brazo. Era un murciélago, que cayó al suelo poco después y quedó debatiéndose. Ella no vio marca de mordida ni de arañazo, solo aquel toque rápido. En la duda, buscó atención médica el mismo día y fue orientada a iniciar el esquema de vacunación contra la rabia. Ella quedó sorprendida: "pero ni siquiera me mordió". La respuesta es justamente el punto central de este texto.

"Los datos y el caso clínico citados en este artículo son ficticios y tienen fin meramente ilustrativo, sirviendo para facilitar la comprensión del tema abordado."

Por qué el murciélago es un caso aparte

Con perros y gatos, el riesgo de rabia suele estar ligado a la mordida, al arañazo o al contacto de la saliva con piel herida o mucosa. Ya con el murciélago, la orientación en Brasil es más cautelosa: cualquier contacto directo con el animal, incluso sin lesión visible en la piel, es considerado una exposición que indica el inicio de la profilaxis. Esto sucede porque la mordida de murciélago puede ser pequeña, superficial y pasar desapercibida, y porque no existe un período de incubación bien definido para ese animal como existe para otras especies. Por eso, tocar un murciélago, aunque parezca un contacto inofensivo, ya es motivo para buscar evaluación médica cuanto antes.

Mordida o arañazo: aquí el tipo de animal lo cambia todo

Cuando el contacto es una mordida o arañazo, la conducta depende de cuál animal causó la herida:

Perro o gato con dueño, saudable y posible de observar por 10 días: en estos casos, muchas veces es posible observar el animal en vez de vacunar inmediatamente. Si continúa saludable al final de ese período, el riesgo de rabia es considerado descartado. Si el animal se enferma, muere o desaparece durante la observación, la vacunación es iniciada sin demora.

Perro o gato sin dueño, con signos de enfermedad, o que no puede ser observado: la profilaxis suele ser iniciada de inmediato, sin esperar los 10 días.

Animales silvestres (murciélagos, monos, zorros y otros) o animales de producción como bovinos y equinos en áreas de riesgo: por no ser posible hacer observación segura de estos animales, la orientación general es iniciar la vacunación ya en la primera evaluación.

Además del tipo de animal, el profesional de salud evalúa la gravedad de la herida (localización, profundidad, número de lesiones) para decidir si, además de la vacuna, es necesario asociar suero o inmunoglobulina antirrábica, refuerzo indicado en los casos más graves.

Los síntomas cuando la rabia ya se instala en la persona

La rabia tiene un período de incubación bastante variable, de días a años, pero en promedio cerca de 45 días en el ser humano, pudiendo ser más corto en niños. Antes de cualquier signo más evidente, aparece una fase inicial inespecífica, con malestar, fiebre baja, dolor de cabeza, pérdida de apetito y, muchas veces, hormigueo o sensibilidad alterada cerca del lugar de la mordida. Después de esa fase, la enfermedad evoluciona hacia cuadros neurológicos más graves, que pueden incluir agitación, confusión, espasmos y, en parte de los casos, parálisis progresiva. Es una enfermedad de evolución grave, y es justamente por eso que la prevención antes de la aparición de síntomas es tan importante.

Los signos de alerta en el animal

También vale saber reconocer posibles signos en perros y gatos: cambio repentino de comportamiento (un animal dócil que se vuelve agresivo, o un animal activo que se queda muy quieto y se esconde), dificultad para tragar, salivación excesiva, ladrido con sonido alterado, falta de coordinación motora y, en fases más avanzadas, parálisis. En el caso de los murciélagos, el animal puede no mostrar signo alguno, lo que refuerza por qué cualquier contacto directo con ellos ya debe ser evaluado.

Lo que llevar de este texto

Si el contacto fue con un murciélago, incluso sin mordida visible, busque atención médica para evaluar la vacuna. Si fue mordida o arañazo de otro animal, el tipo de animal, su salud aparente y la posibilidad de observación van a guiar la conducta. En la duda, lo más seguro es siempre buscar evaluación médica rápidamente: el inicio precoz de la profilaxis es lo que garantiza la protección.


Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye una consulta médica. En caso de contacto o mordida de animal, busque atención médica cuanto antes para una evaluación individualizada.

Dra. Rebeca Soares Andrade CRM - GO 39335