Marina, corredora aficionada de 34 años, tomó un té adelgazante comprado en una feria callejera en la semana de una prueba de 10 km. Ella nunca había usado ningún tipo de sustancia para mejorar el desempeño, pero fue sorteada para el examen antidoping de rutina de la competición. Dos semanas después, recibió una llamada informando que el resultado había salido positivo. El "villano" era un estimulante presente en la composición del té, que ni siquiera constaba en la etiqueta. Casos así ocurren con más frecuencia de lo que se imagina, y es sobre esto que vamos a hablar aquí.
"Los datos y el caso clínico citados en este artículo son ficticios y tienen fin meramente ilustrativo, sirviendo para facilitar la comprensión del tema abordado."
¿Qué es el doping, al fin y al cabo?
Doping es el uso de sustancias o métodos prohibidos por agencias antidoping, como la WADA (Agencia Mundial Antidoping), con el objetivo de mejorar el desempeño físico en una competición deportiva. Pero el concepto va más allá del "atleta que hace trampa a propósito": la regla internacional considera doping la simple presencia de la sustancia prohibida en el organismo, independientemente de la intención de la persona. O sea, es posible "incurrir en doping" sin nunca haber buscado ventaja alguna.
Para que una sustancia entre en la lista prohibida, generalmente necesita cumplir al menos dos de estos tres criterios: tener potencial de mejorar el desempeño deportivo, representar un riesgo a la salud del atleta, o herir el llamado "espíritu del deporte" (juego limpio, honestidad, respeto a las reglas).
¿Qué significa "incurrir en doping"?
En la práctica deportiva, "incurrir en doping" quiere decir tener un resultado positivo en un examen antidoping, sea porque la persona realmente usó una sustancia para mejorar el rendimiento, sea por un episodio de contaminación o uso involuntario. Este segundo escenario se llama doping accidental, y es más común de lo que parece: medicamentos de venta libre, suplementos alimentarios e incluso tés pueden contener sustancias de la lista prohibida sin que esto quede claro en el envase.
Algunos medicamentos comunes que pueden llevar a este tipo de situación:
- Antigripales y descongestivos, que suelen contener efedrina, pseudoefedrina o fenilefrina
- Algunos jarabes para la tos, que pueden tener codeína en la fórmula
- Corticoides en determinadas vías de administración
- Diuréticos, usados para la presión alta, que también sirven para "enmascarar" otras sustancias y por eso son vigilados de cerca
- Betabloqueadores, usados para arritmias y ansiedad, prohibidos en modalidades que exigen pulso firme, como tiro deportivo
- Broncodilatadores para el asma, que en dosis o vías específicas entran en la lista
En Brasil, esta preocupación motivó un cambio reciente: la Ley 14.806/2024 pasó a exigir que los prospectos y rótulos de medicamentos informen si el producto contiene sustancia prohibida en el deporte, justamente para reducir el riesgo de doping accidental.
¿Y los tés? Ellos también entran en la historia
Sí, y uno de los ejemplos más conocidos es el té de hoja de coca, tradicional en países andinos como Perú y Bolivia, donde se ofrece a turistas para amenizar el mal de altura. La hoja de coca es la misma planta de donde se extrae la cocaína, y aunque sea en cantidades pequeñas, típicas de una taza de té, el organismo absorbe lo suficiente para que un metabolito de la sustancia, la benzoilecgonina, aparezca en la orina horas después. Ya ha habido casos de atletas profesionales de fútbol que dieron positivo después de consumir este té durante viajes, alegando desconocer la composición de la bebida.
Otros tés y "mezclas naturales" que merecen atención:
- Tés adelgazantes o "detox" vendidos sin regulación, que a veces tienen estimulantes escondidos en la fórmula, sin constar en la etiqueta
- Tés o infusiones con efedra (Ma Huang), planta rica en efedrina
- Bebidas a base de guaraná o nuez de cola en grandes cantidades, por cuenta de la cafeína concentrada
Vale recordar que la cafeína, en sí, no es una sustancia prohibida actualmente por la WADA. Ella está apenas en el programa de monitoreo, o sea, es observada, pero no genera castigo. El problema real está en los productos "naturales" sin control de calidad, que pueden contener estimulantes no declarados.
Consecuencias del uso de estas sustancias
Las consecuencias aparecen en dos frentes bien diferentes.
En la salud, el uso de sustancias dopantes fuera de indicación médica puede causar problemas serios y acumulativos. Los esteroides anabolizantes, por ejemplo, están asociados a alteraciones en el colesterol, sobrecarga del hígado, problemas cardiovasculares y desequilibrios hormonales. Los estimulantes en exceso pueden provocar arritmias, picos de presión arterial y ansiedad importante. Los diuréticos usados de forma inadecuada llevan a la deshidratación y a trastornos electrolíticos, que pueden ser peligrosos para el corazón. La hormona de crecimiento fuera de contexto terapéutico ya ha sido relacionada a alteraciones articulares y al metabolismo de la glucosa.
En el campo deportivo, un resultado positivo confirmado suele traer suspensión temporal o incluso de varios años, pérdida de medallas y títulos, además del impacto en la reputación y en la carrera del atleta, incluso cuando el caso es de uso involuntario.
¿Por qué estas sustancias aparecen en el examen?
Cuando una sustancia entra en el cuerpo, pasa por un proceso de metabolización, generalmente en el hígado, y es eliminada poco a poco por la orina (y, en menor medida, por el sudor y otras vías). Durante este proceso, deja "rastros": la propia molécula original y sus metabolitos, que son las sustancias resultantes de esa ruptura. El examen antidoping está diseñado justamente para identificar tanto la sustancia como sus metabolitos en la orina o en la sangre, incluso en concentraciones muy bajas.
El tiempo que una sustancia continúa detectable varía bastante: puede ser de algunas horas hasta semanas, dependiendo del tipo de sustancia, de la dosis, del metabolismo de la persona y de la vía de eliminación. Es por eso que alguien puede "incurrir en doping" incluso habiendo usado algo días antes de la competición.
¿Cómo se realiza el examen antidoping?
La recolección es acompañada por un oficial de control de dopaje, sin aviso previo al atleta, pudiendo ocurrir incluso en casa o en el lugar de entrenamiento. La muestra de orina (o, en algunos casos, de sangre) se divide en dos frascos sellados, llamados de muestra A y muestra B, y se envía a un laboratorio acreditado por la WADA.
En el laboratorio, la muestra A pasa primero por un tamizaje, verificando pH y densidad de la orina, seguida por una etapa de separación de las sustancias por cromatografía (gaseosa o líquida). Después, un espectrómetro de masa fragmenta las moléculas encontradas y compara el patrón obtenido con el de sustancias ya catalogadas como prohibidas. Todo este proceso se realiza sin que el técnico sepa la identidad del atleta, para preservar la idoneidad del resultado.
Si la sustancia prohibida es identificada, el laboratorio realiza un nuevo análisis de confirmación antes de declarar nada oficialmente. Solo después de esto el atleta es notificado y puede pedir la apertura de la muestra B, guardada congelada, para una contramuestra. Si el resultado se confirma también en la muestra B, el caso procede a juzgamiento por los órganos responsables.
¿Cuáles son los criterios para que un resultado sea considerado positivo?
Aquí existe una diferencia importante entre dos tipos de sustancia en la lista de la WADA:
- Sustancias con límite (threshold): solo generan resultado positivo si superan una concentración mínima definida en la orina. Es el caso de la efedrina (límite de 10 microgramos por mililitro), de la pseudoefedrina (150 mcg/mL) y de la catina (5 mcg/mL), por ejemplo. Por debajo de ese valor, incluso detectando la sustancia, no se caracteriza infracción.
- Sustancias sin límite (non-threshold): cualquier cantidad detectable ya es suficiente para configurar un resultado adverso. Es el caso de metabolitos de cocaína, de varios esteroides anabolizantes y de otras sustancias consideradas incompatibles con el deporte en cualquier concentración.
Para que el caso se convierta, de hecho, en una violación confirmada, es necesario que el hallazgo de la muestra A sea reproducido en el análisis de confirmación y, cuando lo solicite el atleta, también en la muestra B. Solo después de esta doble verificación el proceso procede a las instancias que van a evaluar las circunstancias (uso intencional, contaminación, prescripción médica no autorizada, entre otras) y definir la sanción.
Por último
El punto principal aquí no es generar miedo de té o de remedio antigripal, sino reforzar un cuidado simple: cualquier persona que participe en competiciones con control antidoping, incluso en nivel amateur, debe verificar la composición de medicamentos, suplementos y productos "naturales" antes de usarlos, y, siempre que sea posible, conversar con un médico sobre lo que está tomando.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye una consulta médica. Antes de usar cualquier medicamento o suplemento, especialmente si participa en competiciones deportivas con control antidoping, procure orientación de un profesional de la salud.
Dra. Rebeca Soares Andrade CRM - GO 39335